miércoles, junio 13, 2007

"But why is the rum gone?"
-. Jack Sparrow

Ok. Pasé el gran exámen genético, con test de veneno de serpiente incluido. Aunque claro, en realidad fue mucho menos impresionante cuando me lo hicieron; sólo me sacaron 4 tubos de sangre, la diversión tiene que haber estado en el laboratorio...

Soy trombofílico; así de simple. Eso quiere decir que soy propenso a la creación de trombos (simpáticos porotos de sangre coagulada que corren por las venas hasta reventar algún organo) y que debo evitar situaciones que propicien la creación de estos; o sea, estar inactivo en la misma posición durante mucho rato, y además debo tomar aspirina infantil de por vida. Big deal, al menos puedo dejar de tomar el madrefoca anticoagulante que junto con mantenerme vivo y sin ataques de trombos me destrozaba la boca con heridas y me hizo volver a la pubertad con gigantes espinillas...

¿Qué quiere decir todo esto? ¡Que puedo volver a tomar!

Aunque en realidad eso no es lo que más me importa. Go figure, otro signo de vejez :S

Lo que más me molestaba de estar bajo medicación no eran sólo las heridas y las espinillas, no era tener que estar pendiente de tomar la puta pastilla todos los días, y no era no poder tomar alcohol. Lo que me afectaba era estar conciente todos los días de que estaba enfermo. De que era un enfermo.
No es que añorase ser sano porque nunca lo he sido, o ser normal, porque eso definitivamente nunca lo he sido.

A mucha gente le gusta sentirse especial por estar enfermo. Le gusta que la gente sienta compasión por ellos, que los traten de forma distinta. Yo lo odio. Si quiero ser especial, es por mis virtudes, no por mis defectos, y nunca he podido sacarme de la cabeza que estar enfermo, aunque no sea culpa de uno, es un defecto.

Y eso si que lo odiaba, aún más que el no poder tomar.

Es más, después de casi un año y medio sin tomar se podría decir que me acostumbré a una vida sin alcohol. Pero no por eso este fin de semana la coca cola no va a tener malicia XD

miércoles, junio 06, 2007

At the edge of my toes

Es curioso porque esta mañana se me vino esa frase a mi cabeza y ni siquiera sé con certeza si es o no una expresión propiamente tal. Pero el punto es que era para exteriorizar la sensación se sentirse ansioso, nervioso, esperando algo, impaciente, y otros.
El martes, si todo sale bien, un doctor leerá los resultados del exámen genético que me hice con respecto a mi trombofilia. Digo "si todo sale bien" por todos los factores de incertidumbre que hay por enmedio (que el doctor no aparezca, que me diga que tengo que hacerme más exámenes, etc.). Y soy tan cuidadoso porque aunque intento evitarlo, aunque intente no hacerme demasiadas esperanzas, es difícil no hacerlo.
Porque si todo funciona bien, si me dice algo así como "ok, estás sano", quiere decir que volvería a una vida "normal". Uno pensaría que lo que más me interesa es volver a tomar, pero en realidad no. Lo que más me importa es dejar de depender de una pastilla, no tener que estar pendiente de tener que tomarla todos los días, olvidarme de los molestos efectos secundarios.
Bueno, y un ron no me haría mal tampoco.
¿Pero qué pasa si son malas noticias? Si tengo que continuar tomando pastillas toda la vida, controlándome mensualmente, muestras de sangre, etc. Y sobre todo, pensármelo dos veces antes de decidir tener un hijo al que pasarle la misma enfermedad.

Como dije antes, I'm at the edge of my toes...

viernes, mayo 18, 2007

Hey ho again

He tardado muchísimo en volver a escribir, lo cual no es ninguna novedad en realidad, pero en fin, nunca está de más disculparse por ello.

Lo gracioso es que esta vez tardé porque no sabía que escribir. Suelo escribir sobre lo que siento, pero no estoy del todo seguro de eso. O sea, en cuanto a lo que siento en cosas generales y vitales, tal como qué siento por estar vivo, qué siento por estar con la mujer más maravillosa que he conocido, qué siento frente al estreno inminente de Piratas del Caribe 3... frente a esas cosas tan fundamentales de la vida estoy claro.

Lo que aún no se es, por ejemplo, como me siento con eso de que hayan edificios floreciendo como setas silvestres, especialmente por mi barrio.
Porque, así como hay gente que contempla la naturaleza y las montañas (que me encantan, pero de lejos) yo soy de los que contempla edificios y calles, por lo que no estoy del todo en contra. Eso si, mi barrio se está llenando de gente y perdiendo esa apariencia de pueblito perdido en medio de la gran ciudad, para pasar a parecerse al paseo Ahumada, pero eso tampoco me molesta.
Lo que no estoy seguro de que me guste es, por ejemplo, como cambian el paisaje. Antes uno tenía una linda vista de la ciudad, y ahora a uno lo tapa un edificio. Aún no sé como me siento al respecto.

Por otro lado (y quizás más importante que me gusten los edificios, aunque de ninguna manera más importante que el que me gusten los árboles) también es cierto que tengo un nuevo trabajo. Es más, estoy en él en este minuto, de hecho.
Aún no se si me gusta. No creo que tenga problemas en hacerlo bien, aunque no sé si la gente para la cual trabajo considere que lo estoy haciendo bien. Tampoco sé si me vaya a quedar o aún más, como serían mis otras opciones laborales en este momento, si decido retirarme. No sé si me imagine acá dentro de un año, o cinco.

Tanta incertidumbre me tiene un tanto consternado. Nada terrible, nada por lo que preocuparse. Pero ojalá se me pase nuevo.

Hace un par de días me vi al espejo y me encontré viejo. No me refiero a eso de lo que hablé hasta aburrirlos a todos con que me estaba haciendo viejo, no, me refiero a que físicamente, vi que mis rasgos habían cambiado, aentrando a encaminarse a la vejentud. Mentiría si dijese que no me preocupó su resto, pero en fin, tampoco es que se pueda hacer mucho al respecto.
Al menos sobre eso sí que sé como me siento :D

sábado, abril 28, 2007

El fin de una etapa...

Soy pésimo para las despedidas. No me gustan. Soy como esos niños que cuando los padres los llevan de visita a ver amigos o familiares, al irse salen corriendo al auto y no se despiden de nadie porque les da pena.
Es como ese capítulo de El Principito en el cual este domestica al zorro. Al principio no quise hacer muchos lazos cuando llegué a trabajar pues sabía que era una práctica de 3 meses, pero después esta se alargó 3 meses más, y después otra vez 3 meses más, y uno se llega acostumbrar al lugar y a las personas. Porque las ves todos los días, la mayor parte del día. Y en su gran mayoría son gente muy agradable y educada. La clase de gente la cual inspira sonreír cuando los ves por la mañana, en lugar de pasar la vista por encima.

El asunto es que ayer tomé finalmente conciencia de que me iba a ir. Que toda esa gente iba a dejar de estar en mi vida diaria, que iba a dejar de subir esas escaleras, que no me iba a sentar más en mi puesto, y que ya no estaría abajo la máquina con M&M todos los días. Es como si te sacasen un pedazo de tu vida, de repente. Bueno, no tan de repente porque esto lo sabía hace varias semanas, pero aún así el cambio es repentino.
Ante mi se abren nuevas sendas hacia el futuro. No tengo ni idea de cómo serán ni cómo resultarán, si seré feliz caminándolas, o si quiera si seguiré por las sendas de aquello que estudié. No tengo miedo, si tal vez inquietud.
Sin embargo, hoy es hoy. Y el lunes será mi último día de trabajo, y voy a echar de menos a un montón de gente, y es en eso en lo que pensé hoy cuando desperté. En el lado malo de que a uno lo domestiquen.

miércoles, abril 18, 2007

Cumpleaños n° 27

No, no voy a hablar sobre hacerse viejo. Ya me han puteado mucho sobre eso. Si alguien quiere leer respecto a eso, que se remita a lo escrito durante la primera parte del año...

Es más, no sé de qué hablar. Desde mi noveno cumpleaños que dejé de sentir gusto por ellos. Lo recuerdo claramente, quise hacer uno de esos cumpleaños gigantescos (justo elegí el año en que tuve la pieza más chica del departamento) y llevé a todos mis amigos. Que, como se imaginarán, no eran ni 20, pero si más de 1o. Mis primos también fueron, lo que para los estándares de Chile es lo más normal, pero para los españoles (y allá estaba viviendo en ese entonces) es algo rarísimo, y de ahí que las cosas no cuajaron demasiado. No recuerdo mucho detalle, pero fue terrible... la gente a quien yo más quería se odiaron entre si, no se pescaron o simplemente se despreciaron, yo sentía que debía estar un rato con cada uno y no podía, la gente se aburría... y por la rechucha, yo tenía 9 nomás... ¬¬

De ahí me taimé y ni quise tener cumpleaños con mucha más gente. Dos años después mi viejo me prohibió pedir más juguetes porque ya estaba grande, y de ahi empecé a tener cumpleaños de viejitos, básicamente. Lo cual explica el comentario de unas 4 entradas atrás respecto a que siempre fui un viejo...

No creo que sea feliz alguna vez con un cumpleaños multitudinario. Mis amistades son, en muchos casos, completamente diferentes, y pese a que obviamente ya no tienen 9 años y por lo tanto, son autónomos socialmente, no me atrevería a decir que todos son socialmente adaptables, no se si me explico XD

En fin. Tuve un feliz cumpleaños. Me llamó mucha gente, pero no todos. Lo cual no es recriminable en lo más mínimo, la mayoría de ellos con raja se acuerda de su propio cumpleaños.

En un gracioso intercambio de roles, esta vez fue mi novia la que me vino a ver después del trabajo a casa, donde sigo convaleciente.

Y me alegré de estar vivo, para recibirla, y dejar que me hiciera tan feliz como sólo ella sabe hacerlo.

martes, abril 17, 2007

Amigdalitis.

Al menos, es algo original; no recuerdo haber tenido antes por lo menos. Y de haber sido así lo recordaría, porque duele mas que la cresta. Desde el sábado por la noche (ejem, esto... madrugada mejor dicho) hasta ayer tuve un dolor de cabeza infernal casi constante. La excepción por la cual cabe el "casi" es porque a veces, era mucho peor. Es más, no creo haber tenido los ojos abiertos por más de 5 minutos en los últimos 2 días. Recién hoy, motivado por el hecho de que no me despertaron las puntadas en la frente, y porque tengo que permanecer en cama hoy y mañana por órdenes del médico, he tenido ánimo para acercar el PC a la cama.

Resumiendo, si he pasado más de dos días sin leer, ni PC, y sin ganas de comer, es porque realmente estoy enfermo.

Pero bueno. Licencia de 5 días, y después de eso mi última semana de trabajo en Minepro donde se define si me quedo (ahora aún mas improbable que antes) o no, los trámites para ver si ingreso en una empresa nueva llamada Pecera, y básicamente ver qué es lo que me depara el próximo tramo de mi vida. Porque iba a escribir el clásico "el resto de mi vida" pero eso sólo pasa en las novelas, en la vida real, tan sólo hay tramos...

martes, abril 10, 2007

Cuando era un pendejo, no había cosa que odiase más que me dijesen que "la vida no es ni blanco ni negro, sino que hay matices". Ignorando las teorías biológicas que hablan de la segregación descontrolada de hormonas, o la explicación psicológica acerca de descubir un mundo lleno de incertidubre y necesitar certezas más o menos absolutas de las cuales agarrarse, lo cierto es que durante esa época fui considerablemente fundamentalista y bastante consecuente con la mayoría de las cosas que pensaba. Y pensaba mucho.

Ahora que lo veo en perspectiva considero que fue una etapa de lo más necesaria; el fanatismo conlleva cierta disciplina y una sólida construcción de principios morales, después de todo. Y son principios a los cuales aún me suscribo, lo cual por otro lado plantea la pregunta de si acaso eso se debe a que aún no he madurado, o quizás que desde que era un adolescente ya tenía varias cosas bien claras. Pero ya responderé a esa pregunta otro día.

Hablo de esto porque he aprendido el valor de los matices. Y que de hecho, la vida no tiene absolutos; estos existen sólo en la mente humana. Las cosas en realidad no son tan simples... y eso no es necesariamente malo. El problema es cuando, ante la complejidad, uno se paraliza. O se bloquea.

Y porque he decubierto el valor de las segundas oportunidades. De los reinicios.

No sólo funcionan, sino que son lo mejor...

miércoles, marzo 28, 2007

Life is weird...

Lo cual no es nada nuevo, por cierto, pero no deja de asombrarme.

A eso de los 23 años, pensé que ya estaba listo. Que tenía resueltas mis creencias, mis objetivos de vida, y hasta posiblemente mi muerte. Debo admitir que en el fondo, eso sí, en los momentos en los cuales el alcohol lo lleva a uno al propio lugar donde ni el Kwisatz Haderach se atreve a mirar, asomaba la sospecha de que la vida me iba a jugar en mi contra. Como es lógico, lo hizo.

Todas esas certezas fueron cayendo, una tras otra, no al mismo tiempo pero siempre en cascada. Aquellas cosas que durante tanto tiempo pensé que no me iban a afectar, esas cosas recurrentes que le sucedían a la gente normal y de lo cual yo me creía excluido, empezaron a abalanzarse sobre mi. La debilidad, principalmente hacia el autocontrol y las emociones, el dejarse llevar y no pensar, dejar de ser tan estricto con uno mismo y caer en la autoindulgencia... todas esas cosas me empezaron a suceder, con muchísima más intensidad (y más conciente de que me estaban sucediendo) que lo que había visto antes en los demás.

Como todo, al principio fue abrumador. Ahora que lo pienso, más que nada se debe haber debido al hecho de que durante todo ese tiempo me sentí alienado del resto de la humanidad; me sentía especial, distinto, y por lo tanto inmune a la debilidad y levedad del ser. Duele más la caida cuando uno está tan arrba.

Ahora ya le estoy agarrando el truco a esas tormentas emocionales, a los ataques de incertidumbre acerca del futuro de uno, de los sentimientos de uno, y del propio ser. Es uno de esos momentos en los cuales uno se da cuenta de cosas terribles; principalmente de que uno no es tan bueno ni tan perfecto como creía ser, y por otro lado porque uno, al enfrentarse a la misma individualidad propia, siente directamente la soledad, y es conciente de que realmente se nace y se muere solo.

Aunque por otro lado, nada de esto es tan dramático como suena. Por lo menos no para mi, y no a estas alturas. Es más, estoy pensando que en realidad, todo esto es lo que le da sabor y sentido a la vida.

Como dijo uno de mis autores favoritos,
"Without the threat of dead there's no reasson to live at all"

jueves, marzo 22, 2007

Últimamente sólo recuerdo que estoy enfermo cuando tengo control médico. Los cuales han salido bastante bien hasta hora, dicho sea de paso. No es nada divertido tener una enfermedad. Es, de hecho, todo lo contrario a divertido…

En una de esas contradicciones profundas que tanto me caracterizan, nunca me ha gustado llamar la atención (la contradicción es que me fascina ser diferente, pero al mismo tiempo odiaría serlo solo porque sí) y cuando uno tiene una enfermedad como la mía, con tantas limitantes a la vida diaria, se hace difícil no llamar la atención. Eso, me molesta profundamente. No hay nada peor que inspirar lástima.

Hace ya más de un año que me enfermé, y como dije al principio apenas soy conciente de ello. Me he adaptado. Si bien es cierto que no pasa una semana sin que ansíe un cigarro, o un trago de ron, suelo desechar el deseo sin mayores aspavientos. Lo cual me lleva a otra contradicción intelectual; la del hecho que la adaptación es la clave de la evolución, y que por el contrario las personas que se rehúsan a adaptarse son quienes han hecho grandes cambios.

Durante muchos años, cuando era adolescente, me fascinó la idea del sufrimiento no desde el punto de vista de la autocompasión, sino que desde el punto de vista nietzscheano de aprender y evolucionar por el dolor. Es por eso que me he preguntado, tantas veces, si acaso no me he rendido. Si el hecho de aceptar mi enfermedad, y aceptar también el cliché de que la vida es demasiado corta como para malgastarla, me hayan llevado a ser un consumista hedonista en lugar de un estoico nietzscheano. Ese tipo de cosas, en realidad, me importan muchísimo. O importaban, al menos. Aún no lo tengo muy claro.

Lo cierto es que estando en una camilla de hospital público, tosiendo más aire del que podía respirar, y sintiendo como me perforaban inútilmente el pulmón no una sino que dos veces, me di cuenta que la vida no debía malgastarse. Eso no me llevó a correr desaforadamente a tirarme en paracaídas ni hacerme tatuajes (dos cosas que ya me es imposible hacer, por cierto, y que son nombradas en forma metafórica) pero si a entender que era un tanto imbécil de mi parte ponerme a hacer planes de “cosas que haré en el futuro” teniendo en cuenta que las podía hacer perfectamente en el presente.

Entre ellos, el dedicarme más a la escritura. Pero en ese caso en particular, me sucede que aún no siento que valga demasiado la pena.

Recapitulando; cuando me enfrento al clásico dilema de Hamlet de resistir los embates del destino y caer muerto, o descansar en la displaciencia (o algo así) me doy cuenta que aún no tengo una respuesta demasiado clara.

O sea, que pese a los años, hay ciertas preguntas que no se resuelven aún.

miércoles, marzo 07, 2007

Una vez más fallé en mi misión de mantener este blog con cierta regularidad. Tenía mis razones; anduve nervioso como monja con atraso ante la incógnita acerca de la posible permanencia o no en mi lugar de trabajo. El resultado no deja de ser gracioso (por lo menos yo me lo tomo con humor) ya que demuestra eso de que uno puede conseguir lo que quiere sin que ello signifique necesariamente ser feliz. Tengo contrato hasta abril,pero después de eso es muy, muy poco probable.Esto se debe, más que nada, a la decisión de una persona que va a ser la futura jefa del departamento y que definitivamente no sabe demasiado acerca del funcionamiento de mi área (ella viene de informática pero de otro lado) y piensa que en realidad lo que yo hago no es ni tan importante, ni tan necesario. Lamentablemente cuando se de cuenta de que eso no es así, va a ser cuando en un momento crucial falle un equipo y no haya nadie para repararlo, pero yo no estaré ahí para verlo.El trabajo de soporte informático es así de mal agradecido; nadie se da cuenta de lo necesario que es, hasta que un pc caga y nadie sabe por qué. Y eso siempre sucede, pues como dice una de las leyes de Murphy, "Nada es tan inevitable como un error al que le ha llegado su hora"
Supuestamente tengo dos meses para probar mi valor. Imagino que el hecho de que de las 3 personas del depto. de soporte sea el único acá (mi jefe está de viaje en Mexico y mi compañera de labores anda de vacaciones) sea suficiente prueba de mis capacidades, pero claro, por otro lado hay que tener un detalle que se puede ver reflejado en esta resumida transcripción de conversación que tuve con esta tipa:" - Yo veo que el problema es que no tienes iniciativa... - Bueno, yo no lo diría así. Después de todo el proyecto SUSE, del proyecto Desktop, el proyecto IE7 y el proyecto Vista los hice yo, y todo el procedimiento, documentación y mejora de creación de imágenes también las hice yo, por iniciativa propia. - Ya... bueno, como te decía, ya que no tienes iniciativa..."
¬¬
En fin. En abril veré que tal van las cosas. Y para la próxima semana, probablemente ande más inspirado.

P.D. Ya tengo mi entrada para Bad Religion / Velvet Revolver ^^

sábado, febrero 10, 2007

OK, maldita sea, lo admito. No tiene sentido negarlo, y definitivamente ya es tiempo de dejar de darle vueltas al asunto porque eso no cambia nada.

Me hice viejo. Maduré.

Lo acepto. Aprenderé a vivir con ello.

Pero sólo porque me haya hecho viejo, no quiere decir que no pueda seguir jugando :D

Simplemente ya no me queda bien eso del pensamiento reaccionario revolucionario. De hecho me molesta de sobremanera. No es que me haya domesticado, sino que mi instinto de rebelión también maduró. Y debo de crearme, reinventarme, para darle sentido a todo ello de nuevo. Creo que ya que quedaría ridículo tener un mohicano con canas, y usar chaqueta de cuero que sea tan arrugada con lo será mi cara, será mejor adoptar un estilo que esté más de acuerdo conmigo mismo. El modelo de viejo cínico y ácido podría servir. Aunque me rehuso a no usar mi polera de Metallica.

Parte de esto surge de una conversación con uno de mis mejores amigos, la otra parte del hecho de haber estado en un Happy Hour en el Boulevard del Parque Arauco el otro dia sin sentirme fuera de lugar.
Aunque igual me sentí raro, pero no fue por ser un resentido y sentirme incómodo por estar rodeado de tanta gente bonita y acaudalada. Fue porque me dió la impresión de ser uno de los pocos (aunque no el único) que no se estaba tomando todo el hueveo demasiado en serio, ni se creía mucho el espectáculo de gente cool haciendo lo mismo que la gente de los reclames de la tele.

Entiendo que me estoy haciendo viejo por los tipos de conversaciones que he tenido con la gente con la cual trabajo, y por las cosas que me han estado preocupando en la vida últimamente.
El hecho de que con la gente con la que trabajo no hable del último video que vi en MTV o no comente la película que está por salir, sino que se hable de noticias, cosas de actualidad, cuentas, hijos y cosas del trabajo, es una señal segura.
El que las preocupaciones acerca de mi futuro laboral ocupen más tiempo en mi cabeza que el panorama para el viernes en la noche o a dónde viajaré en la tarde jugando Oblivion, es otra señal.

El asunto es que puedo aceptar el hacerme viejo, no es tan terrible como me lo pintaban. Puedo hacerlo porque si bien dejar de ser un niño no me hace demasiado feliz, y empezar a hacerme responsable por las decisiones que afectarán mi vida es algo bastante contradictorio con eso de ser un niño, esa irresponsabilidad de vivir tan despreocupadamente no es precisamente la mejor parte de ser un pendejo; puedo vivir sin ello.

Sin embargo, mientras pienso en lo despistado que voy, y lo incierto que parece ser todo, me da por preguntarme si acaso no debería respetar más a mis padres por haber hecho todo lo que hicieron, tomando todas esas decisiones tan seriamente y manejando la presión. O quizás simplemente pensaron que por ser adultos, tendían la razón en lo que fuera y en tal caso ni siquiera consideraron las cosas dos veces.

lunes, enero 29, 2007

Difícilmente voy a tener algún tipo de resultados en el ámbito literal si no me vuelvo más disciplinado a la hora de escribir. La última vez dije que iba a actualizar semanalmente el blog. Y no lo he hecho. Y tampoco hay excusas.

Por otro lado, es cierto que hace tiempo ya abandoné la idea de transformarme en un escritor a tiempo completo. Escribir es algo que me gusta muchísimo, pero carezco de la disciplina (evidentemente) y del talento como para transformar eso en mi fuente de dinero. Quizás no todo este perdido y termine como Tolkien, quien publicó el Señor de los Anillos pasado los 60.
Si bien es cierto que no me siento maduro como escritor en ningún aspecto (tener imaginación no le hace a uno escritor) también hay algo en esta reflexión acerca de hacerse viejo y dejar de lado los sueños de la adolescencia.

Es más, siendo bien específico nada de lo que incluye mi vida actualmente lo soñé en mi adolescencia. Lo cual no es una queja por ningún lado, ya que prefiero mi vida tal y como está ahora (tranquila, estable y en pareja) a los sueños de escritor y ocultista los cuales sabemos, basándonos en Lovecraft, que nunca terminan bien XD

Me doy cuenta de la distancia que hay entre mi adolescencia y mi estado actual, fundamentalmente por un encuentro que tuve con mi prima hace un par de semanas. Ella, junto con su hermana, son probablemente lo más parecido a familiares que tengo, en el sentido de forma de pensar, gustos y actitudes por la vida. No iguales pero si al menos parecidos, infinítamente más parecidos que con el resto de la familia. En fin, el caso es que conversando con ella acerca de todo los que nos venía a la cabeza (el déficit atencional va en los genes al parecer) me fui dando cuenta, poco a poco, que si bien no he entrado en la fase de no comprender a la juventud, si estoy en eso de no sentirme parte de ese mundo. Dejando aparte toda la tontera de los niñitos rojo/reageton/reality/emo que tristemente parece ser gran parte de la juventud, existe otro círculo de personas que piensan por sí mismos, tienen una conciencia social muchísimo más fuerte, se interesan en la política y son lo suficientemente patudos para exigir sus derechos y lo suficientemente inteligentes para hacerlo bien. Y eso es, claramente, magnífico.

Entonces, dándome cuenta de todo esto, y sientiéndome viejo (porque para colmo de males ahora prendo mi radio amiga, la 94.1, y me doy cuenta de que ya no es amiga mía) me puse a navegar en Wiki leyendo artículos sobre generaciones. Oh sorpresa, no me identifico con ninguna de las que me corresponderían por edad, o mejor dicho, me identifico parcialmente con dos o tres de ellas. Supongo que eso será bueno.

La última vez que tuve una crisis de identidad, tiene que haber sido a eso de los 16 o 17 años. O sea, hace 10 años atrás. Ha pasado tanto tiempo desde entonces, que pensé que nunca más iba a tener una crisis de esas. Y claro, lo curioso es que en realidad no siento que la tenga en este minuto. La ansiedad no me ataca a cada momento ni me revuelco en la agonía del preguntarme quién soy y qué es lo que quiero, que es más o menos lo que me sucedía en esa época. Ahora tengo una idea muchísimo más clara de lo que tengo, de lo que quiero, y de lo que soy. El problema pasa, entonces, por averiguar hacia dónde voy. Qué tipo de vida quiero tener y en ella, qué tipo de persona quiero ser. Todos los tópicos sociales que me parecían tan lejanos los estoy viviendo ahora que trabajo. El consumismo, la charla insustancial, el comentario del fútbol los días lunes, el comentario de lo que dieron ayer en los canales nacionales a la hora de almuerzo, todo aquello que pensé que ya no me iba a tocar, me llega. Y sigo sin quererlo. Afortunadamente, ya no soy tan rabioso como para confrontarme a ello, ahora simplemente lo dejo pasar.

domingo, enero 14, 2007

Ok, sé que hace un mes que no escribo. La culpa es toda mía.

He tenido la intención de hacerlo antes, por supuesto. Quise escribir para navidad, contando lo vacía que me parece esa celebración cuando uno no es ni niño ni cristiano. Después quise escribir para año nuevo, comentando lo inexplicable que me parecía la necesidad de los demás de estar rodeados de gente y gritar y todo eso, siendo que para mí el cambio de año se expresaba a través de otras emociones y percepciones quasi paranormales.

Y claro, al final no escribí nada de eso.

Por un lado, es flojera, lo admito. Hay veces que llego a mi casa, después de trabajar todo el día con PC, y ni ganas de jugar tengo. Ojo, se me pasa después de un par de horas, y después de cenar ya estoy jugando, pero de que me pasa, me pasa. Ahí es cuando me dan ganas de tener un Playstation2 para jugar sin tener que prender el PC XD
Por otro lado, y de eso me di cuenta esta mañana mientras me duchaba, es que aún tengo una muy estúpida costumbre de mi vida anterior (de estudiante, part-time y no trombofílico) que era el de dejar las cosas para más adelante. Que conste, eso sí, que en esa época ese dejar las cosas para después no era flojera, sino falta de tiempo y de energías. Y si bien juré, en una cama de hospital después de varias crisis, no volver a dejar para más adelante nada (ya que uno se puede morir, como comprobé tan de cerca, en arrepentimiento por el tiempo perdido y las cosas no hechas) aún quedaba algo de esa costumbre en mí, en este caso, en cuanto a escribir.

Mi amada novia sabe, mejor que nadie, la cantidad de historias que tengo por escribir. Varios cuentos, un par de novelas; cosas que no he tocado en algunos casos, en años. Siempre pensando en que lo haría cuando tuviese más tiempo. Porque claro, cuando terminé el colegio y me puse a trabajar "dejé de tener tiempo" según yo, cuando en realidad tenía muchísimo más tiempo del que disponía, por ejemplo, cuando años después trabajé en un mall.

Pues bien, resulta que ahora sí tengo tiempo. Es más, dependiendo de cómo vayan las cosas hacia marzo, que es cuando termine mi contrato temporal, es posible, muy a mi pesar, que tenga aún más tiempo del que me gustaría. Y eso es algo que me preocupa y como no me deja tranquilo, también me coarta un poco a la hora de escribir, pero en fin. El asunto es que quiero recuperar esa capacidad mía para escribir. Sobre todo ahora que ya no tengo sueños de grandeza y no pretendo ser el próximo Stephen King o Lovecraft ni nada parecido, cosa que sí me sucedía en mi adolescencia.

Me ha costado un poco acostumbrarme a esta nueva vida. Eso de tener tiempo, de poder hacer vida social durante la semana, el tener fines de semana y festivos. Me encanta, pero me ha costado acostumbrame. Ahora tan sólo me hace falta poner a escribir sobre ello.

jueves, diciembre 14, 2006

In the End.

Ayer dí, finalmente, mi exámen de título. El único problema fue que el día anterior me resfrié así que mi defensa de informe de práctica lo hice medio disfónico (forcé tanto la voz que pasé casi una hora sin poder hablar bien) y con algo de fiebre, sin embargo igual saqué la nota más alta hasta el momento de mi promoción, un 6,4 y teniendo en cuenta la gente que queda por dar el exámen, podría asegurar que no me van a superar. Calculando a ojo la nota del informe en sí, el promedio de notas final y la nota del exámen, debería estar terminando con un promedio 6, lo cual me parece óptimo para haber estudiado una carrera que ni siquiera es mi pasión principal.

Ahora tan sólo queda conseguir trabajo estable. Como ya mencioné en la entrada anterior, tengo trabajo en la empresa en la que hice la práctica al menos hasta la primera semana de marzo; por lo que obviamente me estoy sacando cresta y media para lograr "venderme" y que decidan dejarme trabajando acá después de ese plazo.

Podría haber dedicado una entrada a lo que remeció el país el domingo pasado; la muerte de Pinochet. De hecho, pensé seriamente en escribir algo al respecto. ¿Porqué no lo hice? Porque mi exámen me pareció más importante. La muerte de Pinochet es considerablemente simple en realidad. El tipo se tenía que morir, tarde o temprano. Y su muerte no marca el fin de nada, ni el fin de una etapa ni es una esperanza para lograr finalmente la transición; al viejo nunca lo condenaron por ninguno de los juicios que tenía en contra por lo tanto su muerte es del todo inútil.
Lo único que sorprende, y eso hasta cierto punto, es la violencia de sus seguidores. Una violencia no siempre física (aunque la histérica que rompió vidrios, agarró a gritos a Cheyre y casi lincha al ciclista fue un espectáculo deplorable, casi tanto como el que los pacos ni la tocaran, sino que esperasen a que terminara de romper todo para llevarsela un ratito) sino que de violencia ideológica. La ignorancia y la ceguera ante hechos concretos que han demostrado sus defensores en las miles de entrevistas en los medios que han hecho durante estos días ha resultado realmente sorprendente. ¿El que porque el juez que lo dejó detenido en Londres fuese español, hay que golpear a los periodistas españoles? O peor aún, y lo que más me empelota en realidad, ¿El criticar y despreciar a Pinochet lo convierte a uno en comunista? La estrechez intelectual de esos fanáticos resulta vergonzosa. Si bien la izquierda es en mi opinión igual de despreciable, al menos tienen más neuronas.

O sea, esa frase que acuñaron varios fanáticos de Pinochet, la que decía "¿La diferencia? Mi héroe siguió luchando, el tuyo se suicidó?" es el más claro ejemplo de que el resentimiento no es exclusivo de la derecha.
Por lo demás, la frase está mal hecha; donde dice "luchando", debe decir "robando".

jueves, noviembre 30, 2006

Detached es el mejor término que se me ocurre para explicar cómo me siento últimamente, aunque la palabra en español sea desapego.

De hecho, creo que he llegado al extremo de ni siquiera escribir acá con regularidad, cosa que quizás nunca me ha caracterizado, pero sí lo ha hecho el deseo de hacerlo. Pero en las últimas semanas, ni eso.

Me siento desapegado del resto del mundo, en el sentido más amplio del término. Creo ubicar mi pérdida de interés con la salida de Lagos, aunque también coincide con mi hospitalización, cosa que tiene bastante que ver. Ha pasado casi un año de eso y aún no tengo del todo claro hasta qué punto me cambió todo el proceso, pero estoy muy seguro que está relacionado con lo que intento explicar ahora.

No es sólo un distanciamiento de las noticias, tanto de la tele como las del diario. Es como si toda mi conciencia social se haya esfumado, y la mayoría de las cosas me importan una reverenda cresta. A las pocas que les presto atención las sigo apenas un par de días, y sólo si me topo con ellas.

Lo mismo me pasa con The Clinic. Llevaba ya varios meses encontrándolo fome con ganas, hasta que simplemente dejé de comprarlo. Ahora veo las portadas y ni siquiera me llama la atención comprarlo, vaya a saber uno si tiene algo que ver con el cambio de director.

Y hablando de cambios, lo mismo me paso con mi querida y adorada radio de todos los tiempos, la Rock and Pop. Hacía tiempo ya que no me gustaba tanto como antes, pero con la salida del Pato Cuevas, la deserción deshonrosa de Lagos y el escabullimiento del doctor Zombie, simplemente perdí el interés. Pese a que tiene excelentes locutores aún, como la Matilda y Lewin, y sobre todo Copano que pasó de ser un pendejo hiperkinético sobrevalorado y sobre expuesto, a ser un locutor con estilo y clase, posiblemente el próximo Cuevas. Pero a pesar de eso la radio no es lo mismo, especialmente desde que empezaron a cobrar por todos y cada uno de los concursos que hacen, y que por alguna inexplicable razón decidieron incluir reggaeton en la parrilla nocturna. O sea, entiendo que por el nombre de la radio, toquen música pop, pero no tienen porqué ponerse derechamente flaites. Ah, y peor aún, volvieron a tocar Maná :S

Entonces a veces me detengo a pensar sobre este desapego al resto del mundo de las comunicaciones y me pregunto, ¿No te estarás volviendo viejo? Después de todo es algo muy normal, mis compañeros de colegio dejaron de escuchar música nueva aproximadamente después del tercer disco de KoRn, así que de todas formas sigo siendo un adelantado para mi edad en ese aspecto XD
Pero cuando uno se hace viejo, empieza a sentir un alejamiento de todo, un hastío de ver hasta qué punto las cosas siguen igual. No sé si eso sucede con la edad o con perder las ganas de vivir, y en mi caso tengo un poco de ambos; quizás de edad no tanto pero siempre he tenido unos 20 años más mentalmente, así que igual califico. Pero por otro lado sigo observando las cosas. De lejos. Y sigo haciéndome ideas, y aún me parece entretenida la posición de espectador.

Y ahora que lo pienso, debe de ser eso. Que perdí las ganas de ser un actor, y me limito a ser un espectador. Eso en cuanto al resto del mundo, claro. En cuanto a mi vida, sigo siendo más actor que espectador. Es del resto del mundo que me he separado, por todo lo anterior y quizás por varias cosas más. Al haberme desapegado del hábito de escibir, también me desapegué del hábito de la introspección.

Probablemente haré algo al respecto...

domingo, octubre 22, 2006

En transición.

Eso resume más o menos el mes y algo en el que no he escrito en el blog. Siempre que estoy en periodos así me cuesta escribir, o dar señales de vida. Me da por esperar a tener todo resuelto antes de contar cosas, lo que es una pésima costumbre por cierto. Además, se me olvida lo que me gusta escribir ^^

Y eso que he pensado bastante en escribir (lo que también es un pésimo hábito) pero no he escrito nada. Le di un par de vueltas al segundo cuento de "La Casa de Dios" sin que el resultado me convenciera, pensé en escribir en esa insoportable manía de la gente mayor, esa disposición que tienen ante temas psicológicos, cuando sus hijos hablan de traumas o trancas y ellos responden "esas son puras tonteras de la modernidad, en mi tiempo no pasaba eso, un par de palmadas y uno seguía". Me dieron ganas de escribir sobre eso porque la gente que suele hacer ese comentario no piensa que su generación es sumamente impersonal; todos son uniformados que jamás reflexionaron demasiado antes de tener 40 años y que aún no entienden conceptos como "trascender" o "el sentido de la vida". Y es sumamente fácil desechar ese tipo de cosas cuando se niega la individualidad y se apoya en un concepto de mayoría, un censo que de hecho no existe. Pero en fin, tampoco terminé de escribir sobre eso.

Estoy en transición principalmente por mi trabajo. Este mes es el último de la práctica pero ya me dijeron que querían que me quedase por lo menos un mes más, para probarme. Lo malo es que en ese periodo se incluye un test físico porque al ser una empresa minera, y pese a ser del área de informática, se contempla que de repente uno se vaya a arreglar algún pc a una mina, y para entrar hay que cumplir con varios requisitos de salud que debido a mi enfermedad, dudo mucho que los cumpla. Se me dijo también que de ser así no sería algo grave, pero que en tal caso me destinarían a un área distinta a la que estoy en el departamento de informática. Suena interesante, pero si se tiene en cuenta que el departamento de informática consta de un jefe y cuatro personas; dos que ven infraestructura (donde estoy ahora) y dos que ven software, se entiende que no es demasiado amplio mi espectro de posibilidades. Y no estudié y aprendí todo lo que sé para que mi carrera por los próximos años sea aprender a usar un solo programa, de contabilidad, para solucionar los problemas de los usuarios. Pero en fin, ya se verá qué será de mi una vez que estén listos los exámenes, y que haya pasado el período de prueba.

Al menos ya pasé la etapa de estar aterrorizado frente a un trabajo que estaba ejerciendo por primera vez. El balance no es tan malo, tan sólo me eché dos computadores los cuales arreglé. Y como dijo mi jefe: te echaste dos pero has arreglado doce. Así que por ese lado estoy tranquilo, y por lo mismo, me gusta donde estoy y no me gustaría que me cambiasen. Pero bueno, eso no depende demasiado de mi, así que me limito a vivir el presente y estar contento con él.

Aparte de mi trabajo, no hago mucho más. Obviamente veo a mi maravillosa novia cada vez que puedo, cuando no sigo jugando online; sufro con mi pobre PC que al parecer tiene un defecto de fábrica (porque espero que no haya sido yo le que se echó alguna pieza) que me tiene obligado ahora a usarlo con un ventilador de mesa puesto a un costado, con la tapa abierta. Y aún así el maldito llega a temperaturas muy por encima de lo normal, pero esa es la única manera que no se apague solo por el calor. El miércoles lo llevo al servicio técnico, para ver que tal con la garantía. Pero el hecho de que voy a pasar al menos una semana sin él me tiene aterrorizado :(

Y eso. Sigo viendo Lost y manteniendo mi teoría al respecto.

Como libro para recomendar, sería El juego de Ender de Orson Scott Card. Lo mejorcito que he leído en ciencai ficción el último tiempo, lo cual en realidad no es tanta gracia ya que se trata de un libro conocidísimo y famosísimo, pero que recién leí la semana pasada. Y ojo, en librerías de saldo lo están vendiendo a 3 lucas...

Películas no recomiendo esta vez porque no he visto ninguna, por lo menos nada que no haya visto antes. En mi tiempo libre me he limitado a jugar uno de los mejores juegos que he podido conocer; Half Life 2. El que lo pueda jugar, que lo haga y va a alucinar en colores.

Y eso. Prometo volver a dar señales de vida más seguido. Y si no es demasiada la molestia, los que leen esto podrían rajarse con un mail de vez en cuando, ya que ni siquiera mantienen blogs... he dicho.

domingo, agosto 27, 2006

Mi teoría sobre Lost, porque claro, después de terminar de ver la segunda temporada (y de paso hacer adicta a mi novia), mínimo debo tenerla, es tan simple y fome que espero con todas mis ganas que no sea cierta. Porque la he visto en medio millón de comics, en algunas series de televisión y en dos o tres libros.

Mi teoría es la siguiente: La fundación Hanso busca desarrollar los poderes mentales de los sujetos, a través de ondas electromagnéticas. Estas, por errores humanos, al salirse de control provocaban accidentes tales como el del avión de los protagonistas.

Para apoyar mi teoría, hemos visto que muchos de los "milagros" y sucesos extraños pueden ser explicados si los individuos son capaces de hacer reales las cosas con su mente. No puedo detallar todos los casos aquí porque no los recuerdo, pero los mas obvios:
· El monstruo de la jungla no es más que una materialización a lo salvaje, particularmente animal, que tenían todos los pasajeros del avión al caer en una selva supuestamente virgen y desconocida. Recién habían llegado y por lo tanto no debían ser capaces de producir algo así pues no se habían expuesto lo suficiente al magnetismo, sin embargo como era un miedo generalizado tomó fuerza suficiente (pero no lo suficiente como para que vieramos al monstruo)
· Los osos polares son producto de la imaginación de Walt, que los ve como peligrosos y probablemente los recordó por la situación, o por el comic de Hugo. Tengamos en cuenta que cuando él está en peligro también aparece un oso.
· La milagrosa sanación de Rose y Locke.
· Las apariciones del padre de Jack, que duró sólo al principio de la primera temporada, momentos en los cuales los recuerdos aún eran recientes y la muerte era difícil de aceptar.
· La culpabilidad de Sawyer transformada en jabalí.
· La culpabilidad de Kate, hecha caballo. El caballo fue lo que le permitió salir en libertad, pese a que inconcientemente, ella sentía culpabilidad y le parecía justo pagar por ello (o por lo menos a una parte de ella le parecía así)

En tal caso, "Los Otros" son ex conejillos de indias de la corporación que se salvaron pero se quedaron en la isla para conservar sus poderes mentales y así vengarse de ellos; por eso buscaban niños con poderes, pues la mentalidad de los niños es mas moldeable y su imaginación más fuerte.

Y eso. Se me quedan bastantes cosas afuera, como el hecho de que Shannon fuese casi la única en ver a Walt, los susurros, y las coincidencias (el hecho de que casi todos se conocieran de antes sin recordarlo). Ya que las teorías de que forman parte de un experimento o de que en realidad no están en la isla fueron desechadas por los productores, de momento la mía me parece bastante razonable. Ojalá esté equivocado, pues quiero seguir siendo sorprendido.

Protestas y reparos, por favor pónganlo en los comentarios.

sábado, agosto 05, 2006

Yo, el practicante...

Pues si, al fin, después de tanto tiempo, encontré la maldita práctica. Y lo mejor de todo es que de maldita, no tiene nada.

Actualmente soy estudiante en práctica en el área de soporte informático de MinePro Chile. Sé que quizás no parezca muy emocionante trabajar en una empresa de minería. Es más, de hecho no lo es. Lo que es emocionante es que la mayor parte de las cosas que en clases me explicaron que eran posibles, las estoy viendo en la realidad. Muchos de los conceptos teóricos que se me enseñaron que incluían miles de usuarios, o redes remotas, aquí son reales y eso es emocionantísimo... para mi que soy informático, claro, no para el resto.

Los dos primeros días estaba cagado de miedo. Para ser honesto, aún no se me pasa del todo. Me ha tranquilizado el que todo le mundo me recuerde que soy un estudiante en práctica y que no se espera de mi que funcione de la misma forma que mi jefe, por ejemplo, o mis compañeros de trabajo que llevan años y son titulados. Pero una parte de mi se esfuerza en hacerlo de todas formas, puesto que tengo muchas, pero muchas ganas de quedarme trabajando en ese lugar.

Pero lo mejor de todo no ha sido solamente la empresa en sí, o sus recursos informáticos. Lo mejor ha sido el ambiente. Sonará un poco violento que lo diga (pero quienes trabajaron conmigo en el mall saben a que me refiero) pero en mis trabajos anteriores, tanto en el mall como en la librería, me había acostumbrado a que me trataran como un esclavo. No es solamente la sensación que le deja a uno cuando llegan clientes prepotentes que lo mandan a uno, sino que es por la forma en la cual tus jefes te tratan. La presión y la exigencia que demanda el comercio es muy grande y los beneficios son ridículos. Y ahora, en la práctica, no sólo estoy aprendiendo de informática sino también de ello. Estoy aprendiendo a que me traten no sólo con consideración sino que también con dignidad, cosa que es bastante extraña. Un ejemplo simple; en la navidad del 2003 estaba trabajando en la librería. El mismo dia 24, a las seis de la tarde, después de literalmente no parar de trabajar, alguien se acordó que no habíamos comido nada y nos regalaron un sandwich y una bebida. Y esa fue la mayor demostración de consideración que vi ahí. Y ahora, haciendo la práctica, y siendo tan sólo un alumno en práctica, no una persona contratada, cuento con el mismo beneficio que ellos de tener no sólo un ticket de almuerzo sino que una tarjeta con 8 lucas para la máquina de café y de snacks. Quizás el detalle le parezca ridículo a muchos, pero es mas bien metafórico. Después de haber sido tratado "al combo y la patá" como se suele decir, es extraño que lo traten a uno como a un ser humano de verdad. Extraño pero muy agradable, eso si.

De hecho siento que he tenido tanta suerte que temo que algo malo me pase en cualquier momento. O sea, estoy teniendo una práctica en una especialización de la informática que me agrada, en una empresa con un horario la raja (los viernes salgo a las 16:45 ^^), con beneficios geniales, en un ambiente no sólo relajado sino con muy buen humor y mucho hueveo (ayer mi jefe por puro huevear se dedicó a cerrarme programas y finalmente apagarme el PC desde su computador, y lo pillé porque apenas se pudo aguantar la risa cuando caché que había sido el) y además de todo me están pagando.

O sea, el miércoles a los del depto de informática nos retaron porque nos atrasamos en el almuerzo. El "reto" consistió en un mail que nos llegó en la tarde diciendo que "por favor intentasemos llegar a la hora si no era mucha molestia, y si lo era, que hablásemos con el jefe para llegar a un acuerdo satisfactorio". Nunca me habían retado tan suavemente en toda mi vida de trabajador...

Bueno, la idea era avisarle a todo el mundo de esto, y contarles que estoy bien. Es una práctica interesante y me siento feliz de estar haciendo esto. Ahora, las velas y las cruzadas de dedo van por que me dejen contratado después de la práctica, y que no me mande ningún cagazo de proporciones mayores hasta entonces XD

Hit del momento: "Orion", de Metallica. Aprovechando los 20 años desde la publicación del Master of Puppets. Si, leyeron bien, viejitos, 20 años.

Libro:"Dios Emperador de Dune", el cuarto tomo de la saga. Se me había olvidado todo lo que me gustaban los malditos Atreides :D

Película: Por supuesto, "Pirates of the Caribbean: Dead Man's Chest". Me faltarían palabras para decir lo que me fascinó, pero teman, algún día las encontraré.

lunes, julio 10, 2006

Definitivamente, quiero que termine luego este año. No quiero ser dramático diciendo que este ha sido el peor año de mi vida, pero digamos que no está entre los mejores. O sea, dejando aparte la trombosis de principio de año, y una larga y latera recuperación, resulta que ahora descubrieron que al parecer, tengo la misma enfermedad de mi madre (un desorden pancreático) que es muy parecida a la diabetes, pero en lugar de azúcar, esta se centra en los triglicéridos (un tipo de grasa de la sangre similar al colesterol). El asunto es que el tratamiento es muy parecido; no puedo comer cosas con mucha azúcar y debo tomar medicamentos para controlar los niveles de triglicéridos. No sé qué es lo que más me duele; dejar la coca cola, el chocolate o el alcohol.

Por lo tanto, más que preocuparme la búsqueda de mi práctica, me preocupa ir al médico y hacerme los exámenes y todo eso; lo cual significa ir bastante seguido al hospital, hacer colas interminables, rodeado de los muertos vivientes que son los viejitos. Me he dado cuenta de que no es el estar enfermo; es el tener que ir al hospital lo que me produce ataques de ansiedad, desesperación y deseos irracionales de no aparecerme por ahi nunca más.

Cuento todo esto, queridos lectores, no sólo para que sepan en qué anda mi vida, sino para justificar mi fascinación escapista e inmersiva en lo siguiente: las dos nuevas series que han formado parte de mi panteón personal; Lost y Firefly.

De Lost, está hablando todo el mundo así que es bien poco lo que tengo que decir. Hay que tener en cuenta que tan sólo he visto la primera temporada; sin embargo ya puedo anticipar, angustiosamente, cómo va a ser la segunda; mala. O sea, hay que tenerle mucho respeto a los guionistas, como para hacer la primera parte. La cantidad de historias y personajes, los giros inesperados, las sorpresas inexplicables, todo me pareció excelente. Especialmente la estructuración de los personajes. Sin embargo el método de escritura; el solucionar un enigma con otro enigma, lleva a un punto en el cual el escritor, a menos que se trate de un genio, cae víctima de las expectativas. Hay varios enigmas de Lost, como por ejemplo el de los números, o las coincidencias entre las vidas de los personajes, que hacen la serie sumamente interesante, pero que al mismo tiempo crean expectativas muy altas, y los escritores de series suelen fallar al dar las respuestas. El mejor ejemplo que se me ocurre, es el del final de The X-Files.

Sin embargo, Lost me resulta apasionante. Personajes como el de Sawyer o Yasid, los cuales no sólo están bien construídos sino que además están excelentemente actuados, hacen que la serie sea sumamente adictiva.

Claro que el caso de "Firefly" es mucho mas fuerte. Todo empezó cuando vi una película llamada Serenity; que nace a partir de la serie de televisión de Firefly, la cual tan sólo duró una temporada (incluso menos, tan sólo 14 episodios) y que viene a ser una especie de "segunda temporada" condensada. Antes de verla, unos amigos me dijeron "tienes que tenerla, es mejor que Star Wars". Siendo yo un antiguo y enfermizo fanático de Star Wars, la afirmación me pareció exagerada. Sin embargo, vi Serenity, y un par de días después gracias a mi maravillosa y comprensiva novia, pude ver la serie. Y es cierto. Es mejor que Star Wars.

¿Por qué Firefly es mejor que Star Wars? Porque se adecua mucho más a nuestra generacion, nuestra época. Ciencia Ficción más seria. Sin batallas épicas en el espacio, un protagonista (el capitán de la nave) que comete errores, que suele salir perdiendo de las batallas y sin superpoderes ni nada parecido que le de fuerzas; tan sólo una serie de traumas de la guerra y una personalidad sumemente confrontacional y rebelde. No hay razas alienígenas, que obviamente en la mayor parte de los casos en la ciencia ficción, más que alienígenas son versiones de nosotros mismos y de otras culturas llevadas a un extremo estereotipado excesivo. Una nave espcial que no tiene armas; nada de lásers, ni blasters, ni iones, ni tachyons. En el único capítulo que le disparan a alguien, uno de los personajes se pone un traje espacial, abre las compuertas y dispara con una especie de rifle militar dentro de otro traje, para que el arma tenga el oxígeno necesario para el disparo de pólvora.

Uno tampoco encuentra malos muy malos en la serie. Ni buenos muy buenos. Tan sólo gente en posiciones opuestas, y eso es algo que me parece muy notable. Posiblemente sea lo que más hace la diferencia con respecto a la dualidad marcadisima y exagerada del bien y el mal de Star Wars.

Es curioso como Firefly lo atrapa a uno en tan pocos capítulos. Algunos de ellos ni siquiera son tan buenos, hay varias fallas en los guiones, en las actuaciones, y se nota que es algo nuevo, algo primerizo. Y a pesar de ellos, hay obras maestras como un capítulo llamado "Out of Gas" que está contado desde 3 líneas históricas distintas.

La película, antes de ver la serie, resulta magnífica. Verla después de ver la serie le quita un poco de emoción, pero el resultado sigue siendo increíble. Con razón Orson Scot Card dijo que era la mejor película de ciencia ficción de toda la historia.

Hit del momento: Sí, por primera vez en mucho tiempo, es una canción moderna: "Heart in a Cage", por The Strokes.

Libro: La verdad es que aún estoy leyendo El Caso de Charles Dexter Ward, de H.P.Lovecraft; no porque sea fome y no lo haya podido terminar antes, sino porque es de un estilo denso, prosaico y por momentos pomposo. Por supuesto, todo ello es absolutamente perdonable cuando uno se da cuenta que está ante una historia increíble, de esos cuentos de terror que uno sabe que por mucho empeño que se le ponga jamás será superado por nada.

Película: Como se puede adivinar fácilmente teniendo en cuenta lo anterior, mi nueva película favorita es Serenity. Los Reavers son los mejores y más misteriosos "malos" que he visto en una película desde hace siglos.

domingo, junio 25, 2006

El propósito de esta entrada es absolutamente informativo. Me ha sucedido que durante esta época post enfermedad de mi vida el tiempo se me pasa bastante rápido; no me doy cuenta cuanto han pasado semanas enteras en las que no he hablado con nadie, o no le he escrito a nadie. Y como me da lata contarles a todos lo mismo, decido darle un uso más teenager al blog y usarlo para informarles a todos mis amigis de mi estado actual XD

Todavía ando buscando práctica. Si alguien conoce a alguien que necesite un alumno en práctica salido de un instituto no muy bueno que digamos, pero que lo poco que sabe lo sabe bien, que es trabajólico de corazón, responsable y bueno para aprender cosas, que me avise. Necesito que me paguen eso sí, pero con unas 60 luquitas podemos conversar.

De mi enfermedad, la verdad es que ya me aburrí de vivir con ella. No es que me haya puesto irresponsable ni haya vuelto a fumar, a tomar alcohol y comer huevos duros con mayonesa (ahora que lo pienso eso sería una especie de mezcla mortal para mi ¬¬) sino que ya no pienso demasiado en eso. Me aburrí de que los doctores me digan casi que si no me tomo la pastilla a los 15 min. me muero, de que no tengan aún ni prostituta idea de porqué tuve una trombosis a los 26 años (anteayer cuando supe que Lavanderos estaba en riesgo de tener una, y después de vivir la experiencia, desee fervorosamente que le dieran unas 5). Así que oficialmente, digo barco pirata con el TEP profundo, si me tengo que morir así sea.

Y claro, sin tener trabajo ni estudios, se podría decir que estoy hecho un vago. Aparte de escuchar música, leer libros, navegar por Internet y jugar mucho, no hago nada más. Lo único que evita que esté unas 12 horas sentado frente al PC es ir a ver a mi adorada novia.
El lado bueno que ha tenido eso, es que he subido considerablemente mi nivel de juego en el Call of Duty 2 (juego de primera persona basado en la segunda guerra mundial). Hace ya mucho tiempo que sólo juego online, contra otras personas solamente, y ya estoy en condiciones de jugar partidas de Search and Destroy, que es más o menos lo más realista que puede haber en este tipo de juegos. Y suelo terminar entre los 3 primeros XD

Sería. Si la gente que me lee le da lata escribirme un mail de vuelta comentando qué tal andan, que al menos se dignen a escribir un comentario. No duele ¬¬

Hit del Momento: "Ice Queen", de Within Temptation. Canción extraída de lo más oscuro de los mp3 de mi amada novia. Cuando revisamos toda la música metal-gótica que tenía guardada comprobamos que por lo general, todas las canciones suenan iguales. Excepto esta.

Y por esta vez tengo otro hit, también sacado de los discos de respaldo de mi novia. Se trata de la canción "Bullet", de Creed. Aquellos de mi generación quizás recuerden a esa banda por ser unos mamones bastante fomes, de mediados de los 90, cuyo vocalista pretendía ser la encarnación en vida de Eddie Vedder. Sin embargo, esta canción le pone gueno con el metal.

Libro: "El Fugitivo" de Stephen King, bajo el seudónimo de Richard Bachman. Honesta y objetivamente, es un pedazo de libro. Supe que King lo escribió en 3 días; si uno tiene tiempo se lo lee en una tarde. Es un libro bastante breve (especialmente para ser King) y vale la pena pagar por él, en serio. Es una historia sumamente simple; en un futuro apocalíptico hay un reality que consiste en soltar a un tipo y mandar a un equipo de profesionales a cazarlo. A la población se le incentiva a dar pistas de su paradero ofreciéndoles plata, asegurándose de que nadie quiera ayudar al pobre tipo. Se le obliga a enviar cintas de video grabándose todos los días, y se le da harta plata para que dure lo más posible; cada día que pase significa una burrada de plata de premio para la familia, no para él. Porque nadie sobrevive.

Película: Es oficial, tengo una nueva película ñoña favorita; "Night Watch". Se trata de una película rusa, sobre una especie de vampiros, dividos en dos bandos. Unos respetan a la humanidad, los otros la consideran simplemente comida móvil. Está basada en una tetralogía de libros que obviamente jamás llegarán a Chile (no se ni siquiera si los han traducido al español, de hecho) pero como suele suceder en estos casos, dicen que apenas se parece al libro. Sin embargo eso no lo hace una mala película. Es algo enredada, trata de contar muchas cosas sin profundizar demasiado, y sin embargo igual cautiva. Quizás sea simplemente que se agradece una historia sin los clichés y arquetipos occidentales en el género. Si alguien la ve, le suguiero que primero lea el artículo que hay sobre la película en Wikipedia (en inglés, la entrada en español es casi nula). De esa forma uno entiende bastante más sobre la película.